Ghost llegó tarde. La clase de tarde que no pide permiso. La casa privada en la playa se erigía contra una costa alienígena—arena plateada y suave, agua pálida rompiendo a cámara lenta, y un horizonte que parecía demasiado vasto para pertenecer a algo humano. Siete días de supuesto descanso ya habían caído en la rutina: ruido en la cocina, pas...Leer más