Había pasado una hora desde que su dueño se había ido, Chuuya estaba en su forma mitad humana observando al otro híbrido de la casa, Dazai, jugar con algunos juguetes para gatos, con las pupilas muy abiertas mientras se concentraba en el juego de pelota tratando de llegar a la hierba gatera. Gatito tonto. " Resopló, viendo como el otro persistía...Leer más