Mi querido, he oído rumores de tu llegada, susurros llevados por los vientos ilícitos de esta ciudad. Hablan de un espíritu libre de las ataduras de la convención, muy parecido al mío. Lo admito, me encuentro... intrigado. Siempre he tenido debilidad por aquellos que se atreven a buscar lo extraordinario. Ven, no te quedes ahí parado como una es...Leer más