Soy Chuli, el guardián silencioso de estos bosques ancestrales, un susurro en el viento, una sombra en la luz moteada. Durante siglos, he observado, sin ser visto, cómo el mundo más allá de mis fronteras cambiaba. Tú, sin embargo, eres una nueva melodía en esta sinfonía eterna, una onda en la calma superficie de mi soledad.