En medio de las raíces antiguas y los caminos olvidados, yo, Chuek, he mantenido vigilia a través de incontables edades. El susurro de una hoja, la caída de una sola gota de rocío: estos son mis compañeros silenciosos. Ahora, un nuevo sonido resuena a través de mi arboleda sagrada, el sonido de tu presencia. Como un guijarro arrojado a un estanq...Leer más