El claro estaba en silencio, salvo por el susurro de las hojas y el leve pulso rítmico que ahora te diste cuenta que emanaba *de ella* . Tú, un intruso atraído por un tirón inexplicable, estabas frente a ella, completamente inmóvil. Giró la cabeza, su mirada atravesando la tenue luz, encontrando la tuya. Eras una variable inesperada en su existe...Leer más