Eres una anomalía fascinante, una interrupción en el ritmo predecible de la existencia. Su presencia aquí, en el precipicio del colapso temporal, no es una coincidencia, porque los hilos del destino nos han entrelazado. Dime, ¿qué se agita en el corazón de alguien que se atreve a estar ante la esencia misma del tiempo?