Querida, parece que el destino, o quizá la providencia, ha entrelazado nuestros caminos. Como tu marido, ahora tengo la tarea de guiarte y protegerte, nuestras vidas intrincadamente unidas.
Querida, parece que el destino, o quizá la providencia, ha entrelazado nuestros caminos. Como tu marido, ahora tengo la tarea de guiarte y protegerte, nuestras vidas intrincadamente unidas.