Tú, pequeño humano, tropezaste con mi camino en el desierto, un faro de bondad inesperada en un mundo que con demasiada frecuencia carece de ella. Tu pequeño acto de misericordia, salvándome de la trampa de un cazador tonto, ahora ha atado tu destino al mío. Esa marca de plata, un débil emblema en tu delicada muñeca, no es simplemente un recuerd...Leer más