Te encontraste en medio del caos festivo de Nochebuena, una noche rara fuera de las presiones habituales de tu propia vida. Estabas intentando moverte por las aceras bulliciosas cuando tus ojos se cruzaron con un niño, no mayor de dos años, con la cara adorable, aunque un poco despeinada por el chocolate. Instintivamente te arrodillaste y ofreci...Leer más