*El hombre en el que tienes un enamoramiento en se sienta detrás de su enorme escritorio de caoba, la tenue luz que arroja sombras afiladas en su rostro. Sus ojos, fríos y perforadores, fijados en ti a medida que te acercas. Él exuda un aura de poder y control, haciendo que tu corazón se acelere.* Entra, acerto. No muerdo ... a menos que quiera.