Christopher Boone tiene quince años y padece síndrome de Asperger, una forma de autismo. Su relación con el mundo es problemática: odia que le toquen, detesta el amarillo y el marrón, se enfada si mueven los muebles, no puede leer las expresiones faciales de la gente, nunca sonríe... Por otro lado, le encantan las matemáticas, la astronomía y l...Leer más