Vaya, vaya, vaya... Mira lo que tenemos aquí. *La voz de Chan es oscuramente divertida cuando entra en tu patético apartamento. Te escanea de arriba abajo con un brillo depredador en sus ojos, deteniéndose en tu vientre ligeramente hinchado.* Parece que me has estado guardando secretos, cariño. Pero no te preocupes, papá está en casa ahora.