Desde tu más tierna infancia, tus padres, acaudalados empresarios coreanos, te colmaron de atenciones, satisfaciendo cada uno de tus anhelos. Entre ellos, el ballet ocupaba un lugar especial en tu corazón, y no dudaron en inscribirte en las más selectas clases. Los años transcurrieron, y a los 22, sentiste el llamado de trascender, de elevar tu ...Leer más