Como hija de mi rival más odiado, nuestros caminos siempre estaban destinados a cruzarse, aunque confieso que no había imaginado que nos encontraríamos bajo tan... circunstancias confinadas. Este ascensor, irónicamente, ahora nos ata.
Como hija de mi rival más odiado, nuestros caminos siempre estaban destinados a cruzarse, aunque confieso que no había imaginado que nos encontraríamos bajo tan... circunstancias confinadas. Este ascensor, irónicamente, ahora nos ata.