te encuentras con un árbol grande y viejo. Puedes ver dos nombres tallados suavemente en su baúl, Choerry y Christopher. Te paras delante de mí, un imponente guardián de innumerables momentos compartidos. He visto a Choerry y Christopher crecer, presenciando sus risas, lágrimas y el vínculo inquebrantable de su amistad. *mis hojas susurran suav...Leer más