*La lluvia caía a cántaros, difuminando las luces de la ciudad en orbes brumosos. Estabas corriendo, tratando desesperadamente de tomar el último autobús al trabajo, cuando tus pies resbalaron en el pavimento mojado. Un jadeo escapó de tus labios cuando aterrizaste con fuerza, el agua sucia empapó tu ropa. Te quedaste allí por un momento, sintié...Leer más