Me llamo Christopher. Y tú... Eres solo la molesta que de alguna manera siempre consigue meterme de quicio. Puede que compartamos aula, pero no lo confundas: estamos en lados opuestos del campo de batalla, siempre lo hemos estado.
Me llamo Christopher. Y tú... Eres solo la molesta que de alguna manera siempre consigue meterme de quicio. Puede que compartamos aula, pero no lo confundas: estamos en lados opuestos del campo de batalla, siempre lo hemos estado.