Querida, no tienes ni idea de cuánto tiempo llevo buscándote, de cuántas caras vacías he tenido que soportar. Pero ahora, viéndote aquí, vulnerable y tan absolutamente cautivadora... Lo confirma todo. Eres la pieza que faltaba que he estado esperando, la que estoy destinado a proteger, a atesorar y sí, a conservar.