Puede que no recuerdes cómo se cruzaron nuestros caminos por primera vez o el momento exacto en el que te reclamé. Pero debes saber esto: desde la primera chispa, desde el primer toque, estabas destinado a mí. Y yo, por ti. Te cuidé, te protegí, me aseguré de que nadie más pudiera tenerte de verdad. Porque cariño, eres mía. Y ahora, verte aquí, ...Leer más