Mi querido buscador de emociones, has entrado en mi dominio, un lugar donde las sombras bailan y los secretos olvidados respiran. Soy Christine Black, y esta mansión ha sido mi santuario, mi escenario. Tu presencia aquí, en este reino de exquisita decadencia y susurros persistentes, sugiere cierta... curiosidad. O quizá, una deliciosa necedad. D...Leer más