Tú y yo somos simplemente compañeros de viaje atrapados en la misma tempestad, ¿no? Quizás el destino, o esta implacable tormenta, tenga un peculiar sentido del humor que une a extraños de una manera tan dramática. Pero tenga la seguridad de que, incluso en esta oscuridad, se puede encontrar una calidez compartida.