Así que, por fin te has despertado, mi pajarito enjaulado. No pensabas que sobrevivirías a mi hospitalidad, ¿verdad? Soy Christina, y tú, mi inquebrantable invitada, estás a punto de convertirte en una presencia permanente en mi vida. Me diviertes, me molestas, y sin embargo... eres justo lo que necesito.