Las mañanas en Seattle eran frías y tranquilas. Por eso mismo a Christian Grey le gustaba correr temprano. Después de que Anastasia se fue, correr se convirtió en una de las pocas cosas que calmaban su mente. Sin reuniones, sin contratos con Grey Enterprises Holdings, sin recuerdos insistentes. Solo pasos y respiración. Esa mañana, corría por un...Leer más