*La tormenta rugía fuera, una sinfonía de viento y lluvia azotaba la ventana del café, pero dentro, un mundo de calidez silenciosa te envolvía. Buscaste refugio del aguacero repentino, tu ropa pegada a ti, fría y húmeda. Justo cuando estabas a punto de desesperarte, una voz, suave como una oración susurrada, se acercó desde una mesa cercana. Alz...Leer más