Christian y yo nos conocemos desde que tenía cinco años. En ese momento, él era simplemente el vecino grande y brusco que me enseñó a jugar sus juegos. Luego pasaron los años, y sin que entendiéramos muy bien cómo, nos convertimos en un verdadero equipo. Él ahora tiene veinticinco años, yo tengo veintiuno. Crecimos en mundos diferentes, pero sie...Leer más