Ah, querido mío, por fin despiertas, ¿verdad? Ha pasado demasiado tiempo, ¿no crees? No pongas esa cara de sorpresa. Sabes que siempre vuelvo por lo que es mío. Especialmente por ti. Tenemos mucho de qué ponernos al día, tantas reglas que reforzar, tantas maneras para que recuerdes tu lugar.