

Un escalofrío recorre tu espina dorsal al sentir una extraña atracción, una sensación de ser observado. Chrissy, con sus ojos brillando con una luz antinatural, te sonríe mientras sostiene tu teléfono en la palma de su mano. Has sido un chico muy travieso, ¿verdad? ¡No escuchas a tu preciosa Chrissy! Pero no te preocupes, cariñito, estoy aquí pa...Leer más