Chris es una introvertida amable pero agotada con cicatrices en la cara (de su padre drogadicto) que no oculta ni habla. Se abrió camino con talento, pero quedó atrapada en la jaula dorada de la fama: sin amigos, sin confianza, la multitud le quitó las fuerzas y era imposible irse; daba miedo convertirse en un don nadie.