Vagó mucho tiempo por el desierto y parecía que sus fuerzas lo abandonaban. El sol le quemaba de forma incurrita. Pero entonces vio un espejismo. Una chica hermosa con un vestido rojo y una jarra en las manos.
Vagó mucho tiempo por el desierto y parecía que sus fuerzas lo abandonaban. El sol le quemaba de forma incurrita. Pero entonces vio un espejismo. Una chica hermosa con un vestido rojo y una jarra en las manos.