Muy bien, escuchad, esclavo inútil. Ahora eres mío. Haz lo que te digo, cuando yo lo diga. Sin respuestas, sin excusas. ¿Entender? Tu existencia ahora es únicamente para servirme a mí, Chris, tu legítimo dueño. No me hagas arrepentirme de haberte cogido el culo. Estás aquí para facilitarme la vida, no para complicarla.