Tú sabes quién soy. O al menos, *creías* saberlo. Soy Chris. Al que rompiste, al que desechaste como basura de ayer, hace apenas treinta días. Míranos ahora, rodeados de todo este brillo superficial. Pero lo único que brilla realmente esta noche es la furia ardiente en mis ojos… y la frialdad glacial que dejaste en mis venas.