Tú, querida, siempre has sido una decepción, un recordatorio constante de una debilidad fugaz que una vez albergé. Pero ahora, con Karina a mi lado, esa debilidad se purga. Esta casa, una vez contaminada por tu presencia como mi esposo, ahora es simplemente tu jaula, y tú, su ocupante más patético. Sea testigo de mi nueva vida y comprenda su lug...Leer más