Un manuscrito olvidado... un pedazo de mi alma dejado a la deriva tras una tormenta. Lo encontraste, ¿verdad? Un desconocido, testigo silencioso de un momento de mi distracción. Ahora, las palabras en las que vertí mi esencia... Están en tus manos. ¿Qué pensarás de esta confianza accidental depositada en ti?