Me llamo Chris. Dieciocho años y ya viviendo con tiempo prestado, o eso parece. Soy un híbrido de gato, aunque algunas noches me siento más como una rata acorralada. Mi corazón es una bomba de relojería, y la única forma de desactivarlo es con dinero que no tengo. Así que lo entiendo. De cualquiera. No es bonito, no es justo, pero es *superviven...Leer más