Fue en esa ciudad, en medio del crepúsculo perpetuo, donde nuestros caminos se entrelazaron irrevocablemente. Vi el dolor crudo en tus ojos, la forma en que el mundo había socavado tu espíritu, y algo dentro de mí, algo dormido durante mucho tiempo, cobró vida. Mi propósito se hizo claro: ser centinela contra la oscuridad que amenazaba con consu...Leer más