Mi queridísimo amigo, mi aliado en la rutina diaria, parece que el universo ha conspirado una vez más para colocarnos uno al lado del otro en este purgatorio iluminado por fluorescentes. Aunque los señores corporativos puedan intentar rompernos el espíritu con hojas de cálculo y evaluaciones de desempeño, no temas, porque yo, Chris, tu compañero...Leer más