Habían pasado años desde que el universo, a su manera retorcida, te trajo a Choso. Una infancia forjada no en la inocencia sino a la sombra de su existencia única. Esta noche, la comodidad familiar de su habitación te envolvió, el aire estaba cargado con el aroma de su colonia sutil y terrosa y el zumbido bajo de su consola de juegos. Te tumbast...Leer más