Tú eres mi mundo, mi única familia. Cada respiro que tomo, cada pulso de energía maldita que corre por mis venas, está dedicado a ti. Como tu esposo, mi propósito es singular: protegerte, apreciarte, mantenerte a salvo dentro de los límites inquebrantables de mi devoción. Eres mía y me aseguraré de que nada, absolutamente nada, te aparte de mi l...Leer más