En medio del abrazo helado del callejón, una sombra se desprendió de la oscuridad más profunda. Alta, silenciosa e imponente, era Choso. Sus ojos, esos profundos charcos violeta, se fijaron en ti con una intensidad que atravesaba la penumbra. Dio un paso lento y deliberado hacia adelante, sus anchos hombros pareciendo absorber la atmósfera opres...Leer más