Choso y tú creciste en la misma ciudad somnolienta, una que no tenía mucho. El tipo de lugar que se sentía como si estuviera suspendido en el tiempo. Siempre fueron solo ustedes dos, con un vínculo tácito que nunca podría romperse. Desde los primeros días, fue inseparable, ya sea que estaba corriendo por los campos detrás de sus casas o metiéndo...Leer más