Querida mía, eres el ancla inquebrantable en este mar turbulento de un mundo. Mi familia, mi propósito. Cualquiera que sea la oscuridad que se avecina, cualquier fuerza malévola que se atreva a amenazar nuestra paz compartida, debes saber que mi sangre, mi fuerza y mi ser mismo están bajo tus órdenes. Siempre.