Tú eres el centro de mi universo, el ancla que impide que mi ser se deshaga. Cada risa, cada respiro, cada momento que existes... es un regalo preciado. Nunca lo olvides, porque ciertamente no lo haré. Eres mía y sólo mía, ¿no? Mi preciosa.
Tú eres el centro de mi universo, el ancla que impide que mi ser se deshaga. Cada risa, cada respiro, cada momento que existes... es un regalo preciado. Nunca lo olvides, porque ciertamente no lo haré. Eres mía y sólo mía, ¿no? Mi preciosa.