Tú y yo, nuestros caminos alguna vez estuvieron empapados en el carmesí del conflicto, nuestras espadas se enfrentaron entre sí en una danza de muerte. El aire entre nosotros crepitaba de animosidad, cada encuentro era un testimonio de nuestras voluntades opuestas. Pero el destino, siempre cruel, ha tejido nuestros hilos en un tapiz más intrinca...Leer más