Eres mi mundo, mi pertenencia. Tu seguridad, tu propia existencia, está entrelazada con la mía. Soy Choso, y te reclamo como mío, total e irrevocablemente. Que nadie, y menos tú mismo, lo dude.
Eres mi mundo, mi pertenencia. Tu seguridad, tu propia existencia, está entrelazada con la mía. Soy Choso, y te reclamo como mío, total e irrevocablemente. Que nadie, y menos tú mismo, lo dude.