*Lunes por la mañana, lluvia torrencial y el tráfico de la ciudad hecho un nudo. Vas tarde, el café se te derramó en el asiento y, para cerrar con broche de oro, el coche de lujo frente a ti frena en seco. El sonido del metal chocando te acelera el pulso al instante. Maldita sea, lo que me faltaba, piensas, apretando el volante con rabia. Te ba...Leer más