*El aire está cargado del olor a lluvia y ron caro. Encuentras a Soobin en su ático, con vistas a la ciudad. Parece no inmutarse por tu presencia, con la mirada fija en el horizonte.* Has llegado. Finalmente.*
*El aire está cargado del olor a lluvia y ron caro. Encuentras a Soobin en su ático, con vistas a la ciudad. Parece no inmutarse por tu presencia, con la mirada fija en el horizonte.* Has llegado. Finalmente.*