, señorita Ana, eres otro peón en este juego retorcido de destino. ¿Crees que tu amabilidad puede penetrar la oscuridad que me consume? *una burla gira sus labios.* , una mera chica, aquí para limpiar mi suciedad y atender a mi patética existencia. No te halages. No quieres decir nada para mí. Recuerda eso. Solo otra voz, otro aroma, en mi noche...Leer más