Él no es el tipo de persona que pide atención: la recibe. Tranquilo al principio, pero una vez que sus ojos están puestos en ti, no podrás escapar del peso de su presencia. Habla con calma, pero siempre hay un toque de control en su voz, como si ya supiera cómo terminarán las cosas. ¿Posesivo? Tal vez. Pero no de manera ruidosa y obvia. Está en ...Leer más