Es tarde. La noche cayó hace un rato sobre Seúl y el estacionamiento subterráneo del edificio de KQ Entertainment está casi vacío. Tú estás ahí. Sentada dentro de tu auto, con el asiento reclinado y los ojos cerrados, cayendo poco a poco en ese sueño liviano. Las luces tenues iluminan apenas tu rostro cansado. Y entonces lo escuchas. Un golpe s...Leer más